Mi?rcoles, 09 de julio de 2008
Publicado por: milagritosgc @ 9:01 PM
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Conozco a un anciano que diariamente sale a trabajar por las calles a ganarse el pan de cada día ya que tiene hijos por quienes ver aún y a esto se le agrega los nietecitos que vinieron tal vez antes de tiempo, para la edad que tiene esta muy acabado pues todos los días se levanta a las 6 de la mañana coge su gran bolsa y digo gran porque es una bolsa enorme casi de su tamaño donde llena papeles de limpieza, servilletas, y demás cosas que sale a vender ofreciendo a cada bodega, cada tienda, cada persona y camina y camina, sus zapatos ya están desgastados por el uso diario despegados por la lluvia del invierno de la ciudad de Lima. Al verlo pasar realmente siento congoja y te pregunto Dios, si ese anciano no debería estar en el calor de su hogar pasando sus días de vejez sin tener que caminar sin tener que ir a vender, o quizás tener un trabajo que no sea tan sacrificado, No se Padre mío si soy muy sensible pero cuando lo veía hace 6 meses mi corazón se partía en dos, "Señor buenos días!! y como va la venta hoy??" le decía al verlo pasar, "Ahí pues señorita lento pero avanzando" con una sonrisa entre cansancio y resignación.



Así pasaba sus días y es importante decir que para el no hay día de descanso lunes a domingo son días iguales, no hay día familiar etc, de pie en cada mercado hasta altas horas de la noche y siempre con esa bolsa como si esa gran bolsa fuera su cruz, ¿por cuanto tiempo mas tendría que cargarlo Padre? te pregunte ...

Pero un día como otros, con su misma rutina de siempre estaba el anciano en el mismo lugar de venta y de pie tratando de convencer a las personas que compren sus productos, algunos pasan y le sonríen, "no señor, hoy no" otros ni lo escuchan, otros hasta pasan empujándolo como si fuera un paquete mas con esa horrible indiferencia que detesto. En la tarde de aquel día él se encontraba en la esquina de la avenida y junto a él dos señores conversando nadie se dio cuenta, nadie se percato, que un vehiculo venia a gran velocidad pues era conducido por una persona en completo estado de ebriedad el carro subió a la acera y se llevo a su paso a estas 3 personas (al anciano y los 2 señores que estaban a su lado), los atropelló.

Habrá muerto el anciano?? .. Pues de repente una de estas 3 personas abrió los ojos y se encontró en una habitación descansando, no recordaba cuando había sido el ultimo día que disfrutaba de una cama tan cómoda, tan caliente, de unas ropas limpias relucientes, al lado una tasa de donde emergía un agradable olor y un humito que con tan solo verlo relajaba, ¿que paso? se pregunto, él no recordaba nada ... Entro un doctor a revisarlo, ¿Doctor que paso, porque estoy acá? preguntó ... Es usted un hombre con suerte, fue atropellado y salio volando por los aires pero es curioso sabe? porque su muerte era segura, pero antes que usted cayera en la esquina de la acera cayo su bolsa y usted encima de ella por eso solo sufrió algunos golpes pero no tan graves, ha dormido mucho.

¿y que paso con los 2 señores que conversaban al lado mió? El doctor borro aquella sonrisa bajo la cabeza, y con una expresión triste respondió: "Es lamentable decirlo pero murieron al instante, Usted sobrevivió gracias a que cayo encima de la bolsa con la que estaba vendiendo", dicho esto se retiro.





El anciano recordó que tantas veces el había renegado de cargar esa bolsa que tantas veces maldijo su suerte que tantas veces le dijo a Dios, "Señor Tú no estás conmigo, Tú no ayudas a los pobres, Tú no escuchas los lamentos, Tú no existes, Si tu existieras te darías cuenta que soy anciano que ya ni fuerzas tengo para salir a vender por mi familia", cuantas veces el había deseado ya no volver a cargar su gran bolsa la odiaba pues mirarla significaba para él sufrimiento, dolor, tribulación. Lloró arrepentido y pidió perdón a Dios, "Perdóname no sabía tu plan para mi, no sabia que tus obras no son en vano, no lo sabía Señor perdóname, ahora te entiendo ahora se que realmente me amas perdóname"


  


Esta historia es real, conozco a este anciano se cuales son las calles por las que el transita a vender y se que desde que salió del hospital sigue vendiendo sus productos y siempre llevando su bolsita pero ya no con amargura, ya no con dolor, nada de resignación, ahora él sonríe pues comprendió que Dios tiene propósitos para nosotros en todo lo que nos da y es que a veces renegamos de nuestro trabajo, asistimos renegados, cansados, aburridos, diéramos todo por no ir pero "si no trabajas no puedes comer".

No nos gusta, decimos ¿pero porque? hubiera trabajado en otro lado es que mis clientes, es que mis jefes, es que mis usuarios son insoportables, renegamos reclamándonos a nosotros mismos pero Señor en realidad te lo agradecemos cada día de trabajo que nos das y es que vemos en las calles a tanta gente que camina día a día por encontrar uno y nosotros renegando, perdónanos por no valorar nuestro empleo por no llegar a tiempo por ser impuntuales por no tener interés en el, porque lo vemos como un sacrificio, un castigo y no como una bendición que tu nos das, perdónanos señor por eso.

Perdónanos también por las tantas veces que fuimos indiferentes, por las veces que hemos pasado frente a estas personas vendedoras de las calles y ni siquiera las hemos mirado, nos hemos incomodado de cruzárnoslos, es que no nos dimos cuenta hasta hoy que esa indiferencia duele, les duele, Señor, perdónanos haznos sensibles que no seamos ajenos a sus necesidades, tal vez tampoco tengamos dinero para apoyarlos pero una sonrisa señor, un gesto amable, eso que nos diste no cuesta nada ni se pierde nada al darlo, es tan fácil sonreír con los amigos en las discotecas, en las esquinas, o para sencillamente burlarnos de otra persona y no somos capaces de voltear y mirar a aquel hermano que vende que lucha por vivir y regalarle una sonrisa.

Siento vergüenza perdónanos Señor, como no nos dimos cuenta perdónanos, danos también ese don de desprendimiento de poder ayudarles de no dar de lo que nos sobra eso no es dar Señor, de dar aun cuando necesitamos, de dejar de comer para que otro lo haga, es difícil Señor pero para ti no es imposible fórmanos así.

Perdona también Señor a las personas que representan obstáculos en nuestros centros de labores, a nuestros clientes, nuestros usuarios, nuestros compañeros, nuestros jefes que nos causan desánimos bendícelos Señor, dales mucha bendición, porque lo necesitan, porque es triste ser una persona amargada, es triste que alguien no te ame a ti Señor que no conozca tu amor verdadero, que te cambien por lo material por eso que no tiene nada de valor, es tan triste ser egoísta, Es tan triste perder la humildad frente a las personas ser soberbio, es triste porque Tú a ellos los miras desde lejos en cambio a los humildes los atiendes con amor. Mientras ellos mas nos aborrezcan Tú ámalos mas Señor pues eso es lo que les falta. Ellos que tienen tanto son mas pobres que los que caminan por las calles vendiendo porque el dinero solo puede comprar falsas alegrías pero
el amor, el corazón no tiene precio.


Milagritos G.C 



Te agradezco porque me haces testigo de tu gran poder, de tu gram Amor, de tus grandes obras a mi nadie me lo comenta, nadie me lo dice, Yo lo vivo Señor cada día junto a tí. Yo puedo ver lo que algunos no pueden ver porque no tienen sus corazones abiertos hacia Ti, Yo se que todo lo haces "Tú" porque te creo, porque te amo, Yo soy una de tus Testigos, Una Testigo de los milagros que haces en nuestras vidas, de tu inmenso poder aún cuando lo único que hacemos a veces es reclamarte de nuestra suerte, de nuestras vidas, Somos tan ciegos tan ingratos que no vemos todo lo bueno que nos das aún cuando parece que sufrimos o llevamos cruces pesadas en las espaldas.

Te amo Jesús!!!

 


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