Viernes, 28 de septiembre de 2012
Publicado por: milagritosgc @ 11:43 PM
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Lucy, Aqui estoy!

Lucy en su cuarta noche acostada en su cama tratando de conciliar el sueño, uno, dos, tres, cuatro lagrimas que asoman en sus mejillas tibias, está cansada, está decepcionada, con pocas ganas de luchar.  El reloj marca la 1:30 de la madrugada y en su mente cuenta las pocas horas que podrá dormir, pues dentro de unas cuantas tendrá que luchar contra el sueño y el cansancio del desvelo para salir a trabajar. Lucy se pregunta en qué momento su vida cambio?, al mismo tiempo que siente que el corazón le quema.

Lucy siente muchas ganas de gritar, pero por no es preciso hacerlo. Dentro del cuarto solo ve sombras negras, voltea de un lado, voltea al otro, se cubre todo el rostro con el manto que intenta calmar su estado con un poco de calor, mira de frente, piensa un momento en Dios, busca su presencia, busca su calor, no lo encuentra, se pregunta entonces ¿donde estas? ya no son cuatro lagrimas ahora son mas, quizás veinte quizás treinta, llora sin hacer mucho ruido pues no quiere perturbar ese lado desconocido de ella.

Lucy no puede más, se pone de pie y coge dos pastillas, aquellas que dicen la podrán hacer dormir. Transcurren los minutos mirando el techo de su habitación porque espera que las pastillas hagan su trabajo y de pronto le parece visualizar un rostro, estira la mano no lo puede tocar, pero siente que esta ahí y esbozando una sonrisa escucha decirle "Lucy descansa", Lucy duerme ya.

 

Y yo quedo aquí observándola, acariciando sus cabellos humedecidos por el sudor de la desesperación y empiezo a recordarle a mi pequeña:

Lucy, hija mía aun recuerdo la última vez que me acerque y te dije que vinieras a mi cuando quisieras descansar. No sé cómo hacerte ver de todas las cosas maravillosas que en este mundo hay para ti, como podre hacerte creer que fue por ti que pinte los arcoíris, que pinte las estrellas en el cielo para que logren alumbrar tu graciosa belleza.

Fue por ti que puse el sol de día, para poder calentar tu corazón, fue por ti que puse la luna en lo más alto para que sepas que siempre estaré ahí guiándote, Lucy hija mía, se cada uno de los problemas por los que estas pasando, se de tus preocupaciones por aquellos niños desprotegidos y casi olvidados, se del trabajo que te tiene inconforme, se de tus estudios que se tornan difíciles, se de tus dolores del cuerpo y hasta se de aquel chico inmaduro que lastima tu corazón.

Lucy, hija mía cuanto quisiera sostenerte entre mis brazos, cuanto quisiera que tan solo creas mas en mí, me entristece sabes?, me apena que recurras a todo y pienses en todos menos en mi. Me entristece que sufras por los ingratos que son los seres humanos y que no te alegres por saber de qué existo y de que sobre todo y ante todo y por todo TE AMO HIJITA MIA.

Tu Padre: JESUS.


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